5/29/2017

PAUL ROMANO


Pablo Romano es un artista que habita en Filadelfia. Se crió en la misma ciudad y estudió en la Universidad de la Academia de las Artes en Pensilvania.
Comenzó su carrera profesional en los años 90 como ilustrador en casa y diseñador, creando software educativo para niños. Luego empezó a trabajar con bandas realizando portadas de discos.
Recientemente Romano emprendió un ambicioso proyecto, la producción de 1000 obras de 10” x 10”. Romano describe el proyecto como un ejercicio para exorcizarse a través de medios y de las ideas. El objetivo es tener una mejor comprensión de su estética personal, así como responder a todas esas preguntas que plantea sobre el papel. 





“Solamente son felices quienes no piensan nunca, es decir, quienes no piensan más que lo estrictamente necesario para sobrevivir. El pensamiento verdadero se parece a un demonio que perturba los orígenes de la vida, o a una enfermedad que ataca sus raíces mismas. Pensar continuamente, plantearnos problemas capitales a cada momento y experimentar una duda permanente respecto a nuestro destino; estar cansado de vivir, agotado hasta lo inimaginable a causa de nuestros propios pensamientos y de nuestra propia existencia; dejar tras de sí una estela de sangre y de humo como símbolo del drama y de la muerte de nuestro ser —equivale a ser desgraciado hasta el punto de que el problema del pensamiento nos da ganas de vomitar y la reflexión nos parece una condena.”
Emil Cioran - (En las cimas de la desesperación).


5/19/2017

Los ''sabiendos''.

''No entiendo a esos que se toman a sí mismos demasiado en serio por la calidad de sus conocimientos y que no tienen las agallas para decir a veces: No lo sé''.


Pasqual Pinon portrait - Mexicano de 2 cabezas.




3/14/2017

El poema eres tú


1. Vive en el presente, que es el único momento que tienes. Mantén tu atención en lo que existe aquí y ahora; busca la plenitud en todo momento. Acepta lo que viene a ti total y completamente para que puedas apreciarlo y aprender de ello; luego déjalo pasar. El presente es como debe ser. Refleja infinitas leyes de la naturaleza que te han traído hasta este pensamiento exacto, esta reacción física precisa. Este momento es como es porque el universo es como es. No luches contra el infinito esquema de las cosas; por el contrario, sé uno con él.

2. Renuncia a tu necesidad de aprobación externa. Sólo tú eres el juez de tu valer; tu meta es descubrir el infinito valor de ti mismo, sin dar importancia a lo que piensen los demás. Al comprender esto se logra una gran libertad.

3. Cuando te descubras reaccionando con enojo u cualquier persona o circunstancia, recuerda que sólo estás luchando contigo mismo. Presentar resistencia es la reacción de las defensas creadas por viejos sufrimientos. Cuando renuncies a ese enojo te curarás y cooperarás con el flujo del universo. 

4. Recuerda que el mundo de allí fuera refleja tu realidad de aquí dentro. Las personas ante las cuales tu reacción es más fuerte, sea de amor u odio, son proyecciones de tu mundo interior. Lo que más odias es lo que más niegas en ti mismo. Lo que más amas es lo que más deseas dentro de ti. Usa el espejo de las relaciones para guiar tu evolución. El objetivo es un total conocimiento de uno mismo. Cuando lo consigas, lo que más desees estará automáticamente allí; lo que más te disgusta desaparecerá.

5. Libérate de la carga de los juicios. Al juzgar impones el bien y el mal a situaciones que simplemente son. Todo se puede entender y perdonar, pero cuando juzgas te apartas de la comprensión y anulas el proceso de aprender a amar. Al juzgar a otros reflejas tu falta de auto-aceptación. Recuerda que cada persona a la que perdones aumenta tu amor a ti mismo.

6. Reemplaza la conducta que motiva el miedo por la conducta que motiva el amor. El miedo es un producto de la memoria, que mora en el pasado. Al recordar lo que nos hizo sufrir antes, dedicamos nuestras energías a asegurarnos de que el antiguo sufrimiento no se repita. Pero tratar de imponer el pasado al presente jamás acabará con la amenaza del sufrimiento. Eso sólo ocurre cuando encuentras la seguridad de tu propio ser, que es amor. Motivado por la verdad interior, puedes enfrentarte a cualquier amenaza, porque tu fuerza interior es invulnerable al miedo.

7. Comprende que el mundo físico es sólo el espejo de una inteligencia más profunda. La inteligencia es la organizadora invisible de toda la materia y toda la energía; como una parte de esta inteligencia reside en ti, participas del poder organizador del cosmos. Como estás inseparablemente vinculado con el todo, no puedes permitirte el contaminar el aire y el agua del planeta. Pero en un plano más profundo, no puedes permitirte vivir con una mente tóxica, porque cada pensamiento crea una impresión en el campo planetario vivir en equilibrio y pureza es el más elevado bien para ti y para la tierra.”


Enseñanzas extraídas de: ''El poema eres tú''. Deepak Chopra, (médico āyurveda, escritor hindú y seguidor de las enseñanzas del gran Jiddu Krishnamurti.)




Stuart Patience





Stuart Patience se graduó de la Universidad de Kingston con un título en Ilustración y Animación y actualmente trabaja como ilustrador freelance y animador en Londres.
Página web: www.stuartpatience.co.uk


Lo sé, pero no debería.

Sé que la gente se acostumbra. Pero no debería.
La gente se acostumbra a vivir en un apartamento interior
y a no tener otra vista que no sea las ventanas de alrededor.
Y como no tiene vistas, luego se acostumbra a no mirar hacia afuera.
Y como no mira hacia afuera luego se acostumbra a no abrir de todo las cortinas.
Y como no abre las cortinas luego se acostumbra a encender más pronto la luz.
Y a medida que se acostumbra, olvida el sol, olvida el aire, olvida la amplitud.

La gente se acostumbra a levantarse por la mañana sobresaltado porque es la hora.
A tomar el café corriendo porque va atrasado.
A leer la prensa en el autobús porque no puede perder el tiempo del viaje.
A comer un sandwich porque no hay tiempo para almorzar.
A salir del trabajo porque ya es de noche.
A dormitar en el autobús porque está cansado.
A acostarse temprano y dormir profundo sin haber disfrutado el día.
La gente se acostumbra a abrir el periódico y a leer sobre la guerra.
Y aceptando la guerra, acepta los muertos y que haya una cifra de muertos.
Y aceptando la cifra acepta no creer en las negociaciones de paz,
acepta leer todo el día sobre guerra, sobre cifras, sobre su larga duración.
La gente se acostumbra a esperar el día entero y escuchar al teléfono: hoy no puedo ir.
A sonreír a la gente sin recibir una sonrisa de vuelta.
A ser ignorado cuando necesitaba tanto ser visto.
La gente se acostumbra a pagar por todo lo que desea y necesita.
A luchar para ganar el dinero con qué pagar.
Y a ganar menos de lo que necesita.
Y a hacer colas para pagar.
Y a pagar más de lo que las cosas valen.
Y a saber que cada vez pagará más.
Y a buscar más trabajo, para ganar más dinero, para tener con qué pagar en las colas en las que se cobra.
La gente se acostumbra a andar por la calle y ver carteles.
A abrir las revistas y ver anuncios.
A encender al televisión y ver publicidad.
A ir al cine y engullir anuncios.
A ser instigado, conducido, desnortado...



Lanzado a la infinita catarata de productos.
La gente se acostumbra a la polución.

A las salas cerradas con aire acondicionado y olor a cigarro.
A la luz artificial con su ligero temblor.
Al choque de los ojos con la luz natural.
A las bacterias del agua potable.
A la contaminación del agua del mar.
A la lenta muerte de los ríos.

Se acostumbra a no oír los pájaros, ni el gallo de madrugada, 

a temer la hidrofobia de los perros, a no coger la fruta a pie del árbol, a no tener ni siquiera una planta.
La gente se acostumbra a demasiadas cosas para no sufrir.

En dosis pequeñas, intentando no percibir, se va apartando un dolor de aquí, un resentimiento de allí, una revuelta allá.
Si el cine está lleno la gente se sienta en primera fila y tuerce un poco el cuello.
Si la playa está contaminada la gente solo moja los pies y suda en el resto del cuerpo.

Si el trabajo es duro la gente se consuela pensando en el fin de semana.
Y si el fin de semana no hay mucho que hacer la gente se acuesta temprano y aún queda satisfecho porque siempre tiene sueño atrasado.

La gente se acostumbra para no rallarse en la aspereza, para preservar la piel.
Se acostumbra para evitar heridas, sangrados, para esquivarse
de la faca, de la bayoneta, para proteger el pecho.
La gente se acostumbra para proteger la vida que poco a poco se gasta y, 
que de tanto acostumbrarse, se pierde de sí misma.

 
Marina Colasanti, 1972




1/18/2017

''Matrimonio'' por Gregory Corso.


¿Tendría que casarme? ¿Tendría que ser Bueno?
¿Sorprender a la chica de al lado con mi traje de terciopelo y mi capucha de Fausto?
No llevarla al cine, sino al cementerio.

Hablarle de los baños de inmersión del hombre lobo y de clarinetes bifurcados.
Después desearla y besarla y todos los preliminares
y ella sin querer ir tan lejos y yo entendiendo por qué
diciéndole sin enojarme ¡Tienes que sentir! ¡Sentir es hermoso!
y en vez de eso tomarla en mis brazos y recostarla en una lápida vieja y torcida
y enamorarla toda la noche con las constelaciones del cielo.

Cuando me presentara a los padres 

enderezando la espalda
y por fin con el pelo bien peinado, estrangulado por una corbata,
me sentaría con las rodillas juntas en su sofá de tercer grado
y no preguntaría ¿Dónde está el baño?

De qué otro modo sentirme distinto del que soy,
casi siempre pensando en el jabón de Flash Gordon 
Oh qué terrible debe ser para un hombre joven
sentarse delante de una familia que piensa!

¡Nunca lo vimos! ¡Quiere a nuestra Mary Lou!
Después del té y las tortitas caseras preguntarían ¿Qué haces para vivir?
¿Tendría que decirles? ¿Les caería bien?
Dirían Está bien cásense, perdemos una hija
pero ganamos un hijo.
¿Y entonces podría preguntar dónde está el baño?

¡Oh Dios, y la boda! Todos los familiares y amigos de ella
y nada más que un puñado de los míos desgreñados y barbudos
esperando para lanzarse sobre los tragos y la comida
¡Y el cura! Mirándome como si me masturbara
preguntando ¿Quiere a esta mujer como legítima esposa?
Y qué diría yo, temblando, diría ¡“Sin Hielo”!

Besaría a la novia con todos los cornudos palmeándome la espalda
Es toda tuya, chico! ¡je-je-je!
Y en sus ojos se vería pasar una luna de miel obscena.

Después todo ese absurdo del arroz y latas ruidosas y zapatos
¡Las Cataratas del Niágara! ¡Hordas de nosotros!¡Maridos!¡Esposas!¡Flores!¡Bombones!
Todos entrando en tropel en hoteles acogedores
Todos yendo a hacer lo mismo esta noche
El conserje indiferente sabiendo lo que va a pasar.
Los zombies del vestíbulo sabiéndolo
El que silba en el ascensor sabiéndolo...
El botones que me guiña un ojo sabiéndolo...
¡Todos sabiéndolo! ¡Casi estaría tentado de no hacer nada!

¡Me quedaría levantado toda la noche!¡Miraría a los ojos a ese conserje!
Gritándole: ¡Me niego a la luna de miel! ¡Me niego a la luna de miel!
corriendo desaforado entre las suites climatizadas
gritando ¡Panza de radio! ¡Pala de gato!
¡O me quedaría a vivir en Niágara para siempre! en una cueva oscura frente a las cataratas
Me sentaría ahí como el Mielero Loco urdiendo formas de romper matrimonios, un flagelo de bigamia un santo del divorcio

Pero tendría que casarme tendría que ser bueno
Qué lindo sería llegar a casa a ella
y sentarme junto al hogar y ella en la cocina
joven y preciosa con su delantal queriendo tener a mi bebé
y tan feliz conmigo que se le quemaría el asado
y vendría a mí llorando y yo me levantaría de mi sillón grande de papá
diciendo ¡Diente navideño! ¡Cerebros radiantes! ¡Manzana sorda!

¡Por Dios qué esposo sería! Sí, ¡tendría que casarme!
¡Hay tanto por hacer! como meterme en la casa del Sr. Jones tarde a la noche
y tapar sus palos de golf con libros noruegos de 1920
cómo colgar de la podadora un cuadro de Rimbaud
cómo pegar estampillas de Tannu Tuva en la cerca
cuando viniera la sra. Kindhead a recolectar para el Community Chest
agarrarla y decirle ¡Hay presagios desfavorables en el cielo!
y cuando el Intendente viniera a ganarse mi voto decirle:

¡Cuándo va a parar la matanza de ballenas! 
Y cuando viniera el lechero dejarle una nota en la botella
Polvo de pingüino, déjeme polvo de pingüino, quiero polvo de pingüino
Aunque me casara y viviera en Connecticut y nevara
y ella tuviese un bebé y yo estuviera insomne, agotado,
sin dormir durante noches, con la cabeza contra una ventana inmóvil, con el pasado detrás, en la más común de las situaciones un hombre que tiembla
absorbido por las responsabilidades nada de ramita ni sopa de moneda romana

¡Oh lo que sería!
Seguro que le daría un Tácito de goma como chupete
como sonajero una bolsa de discos rotos de Bach
le clavaría De la Francescas con tachuelas por toda la cuna
le cosería el alfabeto griego en el babero
y le construiría un Partenón sin techo como corralito
No, dudo que yo fuera esa clase de padre;
nada de campo, nada de nieve ni de ventana inmóvil
sino la ciudad de Nueva York caliente y olorosa
siete pisos por escalera, con cucarachas y ratas en las paredes
una esposa gorda y Reichiana gritándome sobre las patatas ¡Consigue un trabajo!

Y cinco mocosos con la nariz chorreando enamorados de Batman
Y los vecinos sin dientes y con el pelo electrizado
como esas multitudes de brujas del siglo 18
todos queriendo entrar a ver la tele
Y el dueño que quiere el alquiler
Supermercado Cruz Roja Gas & los Caballeros Eléctricos de Columbus
Imposible acostarse y soñar que nieva el Teléfono, estacionamiento fantasma

¡No! ¡No tendría que casarme y no me casaría jamás!
Pero me imagino si me casara con una mujer hermosa y sofisticada
alta y pálida que usara un vestido negro muy elegante y guantes largos negros
con una boquilla en una mano y un vaso de whisky en la otra
y viviéramos en un ático con una ventana enorme
desde la que pudiéramos ver toda Nueva York y todavía más lejos en días despejados

No no me puedo imaginar casado con ese sueño de preso

Ah pero ¿qué hay del amor? Me olvido del amor
no es que yo sea incapaz de amar
es solamente que veo al amor tan raro como andar con zapatos
Nunca quise casarme con una chica que fuese como mi madre
Ingrid Bergman siempre fue imposible

Y ahora debe haber alguna chica pero ya estará casada
Y los hombres no me gustan y ¡pero tiene que haber alguien!

Porque qué pasa si llego a los 60 y no estoy casado,
solo en una pensión con manchas de meado en los calzoncillos
¡y todos los demás están casados! ¡Todos en el universo casados menos yo!

Ah, sé muy bien que si hubiera una mujer posible como yo soy posible
el matrimonio sería posible

Como Ella en su lujo exótico y solitario esperando a su amante egipcio
así espero privado de 2000 años y del baño de la vida.