6/04/2008

El accionismo de Viena


Como todos los movimientos artísticos nacidos en la Europa de la postguerra, el Accionismo acoge en su seno una serie de prácticas artísticas -podríamos decir- aunque van mucho más allá de lo puramente artístico, que encierran manifestaciones de descontento con la situación y que, por supuesto, son herederas de la descomposición de Europa que supuso tanto la situación alemana de la preguerra, como los efectos devastadores del conflicto.

El movimiento nació algunos años más tarde, pero sin duda era algo que se venía arrastrando desde atrás. Muchos países fueron desmantelados y vueltos a reconstruir dando paso a una situación que, al menos al principio, no era o no parecía ser más que un equilibrio inestable, como se puso de manifiesto con la “guerra fría”. Esto, como es lógico, tuvo su referente en las artes y en el caso del Accionismo de una manera verdaderamente radical y agresiva. Sin lugar a dudas, tanto en Berlín como en Viena se había creado un caldo de cultivo extraordinario para que los artistas llevaran hasta el extremo sus manifestaciones.


Pero este extremo les constó no pocos problemas, en incluso denuncias y cárcel a algunos de ellos.
Cuatro son los artistas que centraron más claramente las propuestas del movimiento y los que lo radicalizaron de una forma más clara. Huían de la presentación de un arte “tradicional” y de los soportes habituales. Su cuerpo, también conectado en esto con otras propuestas como el body art, era su principal arma y su campo de experimentaciones. Günter Brus, Otto Mühl, Hermann Nitsch y Rudolf Schwarzkogler son las principales banderas del movimiento y desarrollaron su trabajo entre 1960 y 1971. Pero la radicalidad de su trabajo no solo se manifestó en su obra “plástica”, sino también en sus propuestas teóricas.


El título de algunas obras habla por si solo: Cuerpo pintando, Mano pintando (1964), de Brus, Degradación del cuerpo femenino, degradación de una Venus (1963) de Mühl y Nitsch. Luchaban por la destrucción del arte, por pasar página sobre lo que se había hecho hasta el momento y crear un “arte nuevo”.

Estas propuestas se pusieron de manifiesto en 1966, cuando se celebró en Londres el primer “Simposio de la Destrucción en el Arte”, donde también se encontraron con los pertenecientes al Fluxus, que desde Alemania hacían otro tanto, aunque con unas propuestas menos “radicales”. Esta reunión supuso el reconocimiento oficial a nivel internacional de la obra de varios accionistas, en especial de Brus, Mühl y Nitsch. Su trabajo consistía en acercarse a través de diversas prácticas performativas a los impulsos reprimidos, los tabúes sexuales y los miedos soterrados de la sociedad burguesa de Viena, recurriendo a una parafernalia escenográfica que aún sigue resultando molesta (más aún en un momento dominado por la ética y estética de lo “políticamente correcto”.



*Günter Brus: Realiza acciones de muy diversa índole con nombres como Autopintura o Automutilación. Aparte de sus performances dedicadas a la automutilación, destacar la denominada Acción nº33 o Arte Revolución, que tiene lugar en la Universidad de Viena y que consiste en que Brus se desnuda, se corta en el muslo y en el pecho con una navaja de afeitar, orina en un vaso, se lo bebe, se unta el cuerpo con heces y luego se masturba mientras canta el himno nacional austríaco.




*Rudolf Schwarzkogler: Junto a Brus, el más radical del grupo. Recordar su Acción 6.Envuelto en vendas, reducido al mínimo movimiento. A su alrededor hay una botella, un estetoscopio, un pollo muerto...Rudolf se arrastra por el suelo y absorbe líquido a través de un tubo. Posteriormente lleva a cabo otras acciones en las que se lesiona y mutila como medio de liberarse de los tabúes relacionados con el cuerpo.


*Otto Mühl: Afirma: “Porque vivo en un mundo técnicamente civilizado, a veces siento la necesidad de revolcarme en el barro como un cerdo”. Desarrolla numerosas acciones como Acción cordero, Pene y vaginación, Manopsychotic ballet, Leda y el cisne (en que el cuerpo de una mujer es cubierto de plumas, yema de huevo, pintura...) También destacar sus dibujos en los que mezcla sexo y muerte.


*Hermann Nitsch: Se centraba más en performances ritualizadas como por ejemplo, el uso de sangre de animales para acciones como el Teatro de los misterios-orgías. Pero la acción más polémica de Nitsch es La concepción de María, que dura diez horas y en la que usa iconografía católica mientras varias personas frotan sangre y vísceras sobre el cuerpo desnudo de una mujer. Vemos, por tanto, cómo se toma como referencia el cuerpo humano, tanto como objeto de mutilación, como objeto pasivo que puede ser cubierto de pintura, plumas, sangre... El accionismo vienés, en definitiva, representa una ruptura con las manifestaciones artísticas anteriores, no sólo con la pintura y escultura, sino con la performance tal y como había sido entendida antes de la aparición de los artistas vieneses.


Aquí puedes ver un vídeo de Otto Mühl, de 1967 titulado: "Kardinal"




Mucha info extraída de: Art·Signal (Revista de arte contemporáneo).

6 comentarios:

miminette dijo...

¡Vaya!

Estuve durante mucho tiempo admirando la obra de Günter Brus, aunque debo confesar que me da cierto escalofrío imaginar los ritos que realizaba en la Universidad de Viena...

Como sea... Saludos!

LeBoheme dijo...

Qué maravilla.
Buena entrada guapa ;)

enkil dijo...

Te haces de rogar, pero cada vez que te sueltas dejas a uno suficientemente satisfecho como para volver cada poco a por otra ración.
Excelente post, igual que el anterior (y tantos otros que voy ojeando o me encuentro por la red ;-).
Un abrazo.

Kafkiana dijo...

Muchas gracias a tod@s! y me alegro enormemente que os haya gustado...
Un saludo!

martanews dijo...

hola, me llamo Marta y estudio Artedramatico. estamos montando una obra de Maria VElasco llamada "Gunter brus, un destripador en Viena" y me ha parecido interesante tu informacion. por ello, y si te interesa, me gustaria invitarte al estreno de la obra en Málaga: en la sala Falla, Conservatorio del Ejido. a las 20:00 (creo que será).. un saludo

Amanecer Nocturno dijo...

Una maravilla esta entrada.